jueves, 10 de julio de 2008

Dilemas éticos del cese de actividades de hospitales



FUNCIONARIOS DEL HOSPITAL SAN JOSÉ REALIZAN PARO DE ACTIVIDADES


Los funcionarios del hospital San José, de la comuna de Independencia decidieron iniciar un paro de actividades debido al colapso que, según ellos, vive este servicio cada madrugada.
“Hoy 28 de junio – se señala en un improvisado cartel que se muestra en una ventana del establecimiento – sólo se atenderán pacientes que lleguen con riesgo vital”. Esto, mientras los demás clientes esperan y se acumulan en la sala de espera reclamando porque nadie los atiende.
En este momento hay 40 personas hospitalizadas en el servicio de urgencia cuando lo normal es que sólo hayan 24 personas.
La nación.

Ante el cese de las actividades de los funcionarios de un hospital, surgen distintos dilemas éticos con respecto al cuidado de los pacientes; ¿Quién es el responsable del cuidado de los pacientes hospitalizados?, ¿Quién decide que paciente tiene derecho a hospitalizarse, según gravedad o estado de salud?, ¿Son realmente de calidad los cuidados efectuados a los pacientes, durante un cese de actividades de funcionarios de un hospital?, ¿Son justificadas las razones del paro?

Según el código de ética, debemos velar por el bienestar de los pacientes en un servicio de salud. Si cesamos las actividades de tratamiento y cuidados en los pacientes dentro de un hospital, pasamos a llevar el principio bioético de no maleficencia, ya que no se le ésta dando los cuidados necesarios que requiere cada paciente en particular.


Además, se vulnera el principio de justicia, ya que se atiende sólo a algunos pacientes considerados de riesgo vital, dejando a los demás sin recibir un atención médica.

Es importante evaluar las razones por las cuales los funcionarios de salud se adhieren al cese de actividades de un hospital, con el fin de mejorar el ambiente laboral, calidad de vida de los mismos funcionarios y por ende la atención del paciente. Existen casos, en que las condiciones de trabajo son tan deficientes y de mala calidad, que los mismos funcionarios toman la decisión de detener las actividades, en manifestación de su desagrado y disconformidad.

Nosotras como futuras profesionales de enfermería tenemos la responsabilidad de asumir el cuidado, porque poseemos las herramientas básicas para proporcionarlo según las necesidades de cada paciente. En el caso de presentarse un cese de actividades de los funcionarios de un hospital, donde estemos ejerciendo nuestras funciones como internas, debemos estar respaldadas, es decir, que alguien se haga responsable de nuestros actos, ya que somos estudiantes y podemos errar en nuestras prácticas hospitalarias. Cabe tener presente aquí que el estudiante no es recurso para el hospital, por lo que se debe tener presente al momento de prever estas situaciones.

La persona que se debería hacer responsable del estudiante de enfermería mientras se encuentre en un hospital que este en paro, es la docente a cargo del grupo.

Otro punto importante es la falta de ética que se presenta cuando todo el personal de salud se adhiere al paro de actividades, más aún en las unidades de cuidados intensivos. Lo más adecuado sería que se realizara una rotación del equipo de enfermaría para asistir al paro, ya que al dejar de atender a los pacientes no se está cumpliendo un punto importante que es la eficiencia de la atención hospitalaria, la cual se mide cuando se responde en gran medida las necesidades del usuario.

En cuanto a la gestión, el profesional de enfermería debe crear protocolos que digan que hacer en caso de presentarse un cese de actividades de un hospital. No sólo en actividades de protesta de funcionarios, sino frente a emergencias o eventualidades en las que se detengan las actividades de atención a los pacientes.